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martes, marzo 22, 2005

Té Verde con Poleo y Miel

Este té lleva un poco de tiempo, y sólo se puede preparar en primavera y verano, cuando hace calor. Aquí la receta:
Tome un autobús a Salamanca. Procure tomarlo pronto, porque el viaje es largo y le llevará todo el día. Una vez en la estación compre un billete a Pinofranqueado. Deje su maleta en consigna y aproveche para callejear por la ciudad, comprar algún libro de segunda mano o sentarse a mirar la piedra. Estése pendiente de la hora, no se le vaya a escapar el autobús. El viaje de Salamanca a Pinofranqueado puede durar de hora y media a dos horas, pero tendrá que estar atento a la parada. Una vez llegue a Pinofranqueado compre lo que vaya a necesitar, descanse un poco y suba a pie hasta Sauceda. Es mejor que su maleta no pese mucho, porque sólo hay un taxi en todo el pueblo y hay que llamarlo por teléfono con bastante antelación.
Igual no reconoce el pueblo. Está a 1 km. aproximadamente de Pinofranquedo, y no hay ningún cartel que lo indique. Pregunte a los vecinos si se pierde. En Sauceda no encontrará ni tiendas, ni cafeterías, ni cabinas telefónicas.
Lleve algún presente a la Anfitriona, pero no se le ocurra gastar mucho dinero en él. Puede ser un objeto extravagante, un cartel de teatro, una fotografía glamurosa, un té exquisito, algo pasado de moda adquirido en un anticuario, un libro viejo, un ramo de flores cogido por el camino o cualquier cosa que sorprenda a la propietaria.
No se le ocurra llevar ordenador portátil ni grandes aparatos eléctricos, pues la ofenderá. En todo caso un pequeño radiocasete y unas cintas. Puede llevar el móvil, pero no hay cobertura, así que también puede no llevarlo. Como prefiera. El té sabe mejor sin móvil, pero si no hay otro remedio... qué se le va a hacer. La anfitriona será comprensiva en este punto.
Al día siguiente debe ir con ella a por agua. La fuente está un poco lejos, así que procure que no se le haga de noche. Por el camino aproveche para arrancar las hojas de poleo que vaya a utilizar en el té. La fuente está escondida entre las rocas, y necesitará colocar una piedra para que el agua forme un chorrito y se introduzca en la botella.
Vuelva a casa. Ponga a hervir el agua. Para este té no es necesario observar la temperatura. Déjelo hervir mientras charla. Tampoco es necesario que calcule la cantidad de té. Deje que la anfitriona tome un puñado de bolsitas de té verde y las introduzca en una jarra de cristal junto con el poleo. Retire las bolsitas de té, pero deje el poleo dentro. Agregue la miel.
Deje enfriar la infusión y después introdúzcala en la nevera. Deje reposar toda la noche.
Al día siguiente coja un bañador viejo y vaya a bañarse al río. Olvide llevar agua y –si es posible– olvide también llevar móvil. Báñese y tome el sol hasta que empiece a tener sed. No espere a tener mucha sed, porque el camino del río hasta la casa se le hará insoportable. Puede ir engañando la sed con moras, si es la temporada. Cuando llegue sírvase un vaso de té. El primero puede beberlo a toda prisa, pero el segundo trate de saborearlo lentamente. No se le ocurra colarlo. Puede morder las hojitas de menta o irlas colocando en el borde de la taza.

2 Comments:

At 22 marzo, 2005, Blogger Azena said...

yo me apunto...

 
At 23 julio, 2008, Anonymous Anónimo said...

jaja
gracias por la receta
lástima que estoy en otro continente :(
pero hay tiempo aún para ir a salamanca

 

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